Sobre Ignacio Martín Charro de dos orillas Libros Contacto Ignacio Martín
Ignacio Mart?n

Salamanca, Espa?a, 1968

Fil?logo de formaci?n, poeta, escritor y editor para ganarse la vida.

Obra:?Luz tan fuerte que se escucha,?Con toda la intenci?n (versi?n de libre acceso disponible en esta web), ?Edici?n de autor,?Panfletario (versi?n de libre acceso disponible en esta web),?Funci?n negra e Intenci?n de autor (Obra reunida, 1988-2018).

Como poeta, ha sido incluido en diversas antolog?as y revistas culturales y es coautor, junto con Pilar Leal y Rafael Pontes, de Tras la huella de... El cuento, publicado por la editorial ?dere.

Desde 2010, publica la columna “Charro de dos orillas”; primero apareci? en el peri?dico El Adelanto, de Salamanca, Espa?a; tras el cierre de dicho diario, en mayo de 2013, la columna contin?a en SalamancaRTV al D?a (diario digital).

Para leer / descargar

Con toda la intenci?n

Con toda la intenci?n

Panfletario

Panfletario

"Ignacio Mart?n, que veinte a?os no es nada"

Art?culo de Charo Alonso

Charro de dos orillas

En Salamanca RTV al d?a

A partir del 22 de agosto de 2013 la columna semanal de Ignacio Mart?n, Charro de dos orillas, se publica en Salamanca RTV al d?a. Puedes consultarlas todas a partir de este enlace, o abrir el enlace directo a su ?ltimo art?culo publicado:

Tambi?n te proporcionamos acceso a los archivos en formato PDF de Charro de dos orillas cuando fue publicada en El Adelanto, de Salamanca, hasta el 15 de mayo de 2013

Libros de Ignacio Mart?n

"Todo es un libro, todos somos libros; recordar es mucho m?s complejo, y maravilloso, que conjurar fantasmas". (Funci?n negra)

Intenci?n de autor

?A esto tambi?n hay que ponerle t?tulo?

Tras la huella de... el cuento

Con toda la intenci?n

Funci?n negra

Edici?n de autor

Palabras para Ashraf

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Intenci?n de autor

Nuevo libro. Puede adquirirse en...

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?A esto tambi?n hay que ponerle t?tulo?

Plaquette con la que tuve el honor de iniciar El avispero, colecci?n de Ala de avispa editores que, estoy seguro, dar? que hablar y trascender? en el tiempo. En lo que trasciende, es una maravillosa reuni?n de amigos a la que est?n cordialmente invitados. Ah, perd?n, habl? de la colecci?n y no de la plaquette, ni modo, poemas y textos ?ditos e in?ditos, o sea, una plaquette con cara de tarjeta de presentaci?n.

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Tras la huella de... el cuento

Tras la huella de... el cuento, escrito al alim?n con Pilar Leal, el alma de ese libro, y Rafael Pontes, amigo y motor del arre?n final, es un "manual" que quiere serlo y no; un libro que puede usarse como gu?a para leer, para escribir o, como dijo Eve Gil el d?a de la presentaci?n, una antolog?a comentada y con ejercicios.

?chenle un vistazo, no creo que se arrepientan. Parafraseando, humildemente, los anuncios de pasta de dientes, algunos talleristas lo recomiendan.

Puedes adquirirlo aqu?, en porrua.com.

Tras la huella de... el cuento

Cuando uno escucha la palabra cuento, la mente piensa en hadas o en mentirijillas, ?a que s?? Los cuentos son chistes, o historias para ni?os, o eso que se le dice al maestro cuando se nos olvid? la tarea. Pocas veces pensamos en relatos, en historias de todo tipo, para adultos y no.

Bueno, esto de adultos queda tan claro, porque los cuentos que se le cuentan al maestro, de mayores se le cuentan al jefe, por ejemplo. Y considerar los llamados cuentos de hadas como “de ni?os” es, cuando menos, quedarse corto.

O sea, que en este libro quisimos hablar, en profundidad de los cuentos, esos pedacitos de historia, esas inmensas historias encerradas en unas poquitas p?ginas; ?son eso los cuentos?, ?qu? son los cuentos?; ?por qu? cuando o?mos cuento pensamos en Caperucita Roja o Pulgarcito?

Desde luego que el de Blancanieves es un cuento, o el de la Bella Durmiente; o tantos otros; sin embargo, nos debe quedar claro que no s?lo los de hadas, con final feliz y pr?ncipes y toda la cosa, entran en la categor?a de cuento: es algo mucho m?s amplio; no tienen que tener obligatoriamente un final feliz, o sorpresivo; pueden condensar historias inmensas; en Tras la huella de... el cuento intentamos dar a conocer cuentos de las m?s diversas procedencias, predominando los cercanos a nosotros, a la realidad que nos ha tocado vivir.

Pero la historia s?lo es una parte del cuento; tambi?n importa, y mucho, lo que se deja de decir, los silencios, lo que se insin?a. Y claro, una historia necesita de seres que la habiten: animales, personas, cosas, seres que en esa historia cobran vida, sentido.

En fin, que es un libro para leer, bastante, y as? ir llenando, metaf?ricamente, nuestra muy personal biblioteca. Y leyendo se ir? formando el gusto, claro, porque con este libro quisimos darles, tambi?n, herramientas para decidir por s? mismos; decidir qu? leer, y qu? no; parece una decisi?n menor, pero quiz? no lo sea tanto.

Y, tras leer, despu?s de adquirir esas herramientas b?sicas, escribir: jugar con historias que ya son, vamos a inventar historias; pensar en personajes, darles vida o cambiar las que tienen; sobre todo, jugar; porque la literatura es algo muy serio, por eso la mejor manera de acercarnos a ella es jugando.

Bienvenidos; y que no les digan, que no les cuenten... No le hagan al cuento, que esto no es un cuento, porque, la verdad, a la hora de escribir el libro tuvimos que echarle, a veces, mucho cuento, para que no nos dijeran que tenemos m?s cuento que Calleja.

Eso s?, lo que aqu? van a encontrar es la realidad; por lo mismo, puros cuentos.

?rase una vez...

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Con toda la intenci?n

Con toda la intenci?n, mi primer libro, es, como su t?tulo indica, un libro abierto, o un libro publicado para abrirse, en canal; en ?l hay poemas escritos 20 a?os antes de su publicaci?n junto a algunos que a?ad? casi casi cuando estaba en la imprenta. En Con toda la intenci?n est? lo que escribo, est?n mis amigos, est? mi vida, estoy...

Diccionario de uso

Se me volvieron locos los registros.
Ya casi no conozco gilipollas
o quiz? todos se volvieron pendejos.

El mogoll?n se est? volviendo un chingo
y ahora en vez de resaca tengo cruda.

Ni modo,
hay que joderse,
sigue sin haber acad?micos,
all?,
que se llamen X?chitl
o Cuauht?moc.

Pero le van haciendo la lucha,
todo hay que decirlo.
Al tiempo.

Y eso s?:
la juerga, el vino, los amigos
siguen
y las palabras
no dejan de ser nuestras.

Exabrupto

No me importa que a veces
se equivoquen los revolucionarios
Algo queda
aunque s?lo sea eso

No aguanto a los que nunca se equivocan
me revientan los analistas
que olvidan que tienen la sart?n por el mango
y son los due?os de la cocina
de la fruta la carne
de la escuela de cocineros

Son mejores los grillos que las cucarachas
aunque s?lo sea por eso que hacen
que parece m?sica.

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Funci?n negra

La poes?a es un instante en la memoria; perdura en nuestro tiempo y se hace eterna en los recuerdos.

Ignacio Mart?n nos regala un hermoso texto que se encuentra entre la novela y la poes?a. ?Novema? Es dif?cil. Porque este libro tiene todos los libros que habitan dentro de Nacho. Aqu?, el autor nos comparte, entre otras cosas, lo que fue su vida con el poeta Julio V?lez.

Es un libro de amistad, de duelo; del encuentro consigo mismo; de nostalgia por el pasado y esperanza por lo que est? y por lo que nos habita.

Una conversaci?n con un amigo; un di?logo literario en la cabeza del que escribe; un libro de duelo, de viaje; una reflexi?n sobre el acto creativo, sobre el hecho de escribir.

Funci?n negra es todo eso y, sobre todo, un homenaje a Julio V?lez, poeta, maestro y persona maravillosa. Va por ust?...

Funci?n negra

Encontr? este libro rebuscando entre mis ganas de escribir, de recordar para seguir en el camino. Lo encontr? en la tristeza de un amigo muerto, en la certeza de un maestro vivo, en la necesidad del testimonio.

Encontr? este libro; y me di cuenta de que era una conversaci?n: con otros libros, con mis fantasmas.

Encontr? este libro, y me di cuenta de que no era un libro, porque era muchos libros; de que no ten?a g?nero, porque no existen, o porque s?lo hay uno; de que no ten?a orden porque, en cada paso, hab?a que volver a comenzar el camino.

Por si acaso, todo empieza en un viaje concreto que, adem?s, tiene algo de inici?tico; en busca de algo, quiz? de m? mismo: todo es un homenaje a un amigo muerto, pero tambi?n la seguridad de que mientras viva en lo que hago, lo que hacemos, ser? m?s que un recuerdo.

En fin, que se podr?a buscar, hacia el final, algo como un principio, y hasta el t?tulo; y volver al principio, y seguir.

En fin, que, como todo, podr?a tener un orden, pero no le hace falta, que ya, antes, alguien hab?a escrito Pedro P?ramo, El bosque sumergido, Los fuegos pronunciados, El libro de los abrazos; tantos otros?

Que ya antes alguien hab?a escrito Rayuela; y nos hab?a regalado a la Maga diciendo que nos volvi?ramos cronopios?

Que ya antes Vallejo, e id a buscarla, y todav?a?

V

El vuelo del p?jaro. Giacometti. El espacio y el tiempo suspendidos. El zarpazo feroz, fuera de todo, de la muerte.

Este viaje parece ya no tener sentido, ya no s? qu? buscar, me hice m?s viejo de repente, no s? si me quedan ra?ces.

Te veo esperarme, alegre, pero la amargura est? en mis ojos; el tiempo detenido, tus besos, que esperaba, los siento extra?os, duelen?

Tardar? en decidirme, aunque t?, ya me conoces, algo me habr?s notado. En medio de los besos, me escocer?n las l?grimas; de repente, podr? decir: ha muerto.

No es un sue?o, es una broma macabra de un d?a cruel, de una Navidad cualquier cosa menos entra?able. La mente, que no para, a veces se queda blanca y l?cida; es peor, porque ahora mismo es casi imposible ver algo que parezca futuro.

S?lo odio a la muerte
cuando la pienso en vosotros.

Mierda, lo dijo ?l. ?C?mo es posible?

XXXII

Puede que estemos en la mesa de un caf?, o en casa; quiz? vamos en tu coche, en el viejo Percher?n. Puede que no estemos, que lo que pase es que nos est?n siendo. Puede que Quevedo tuviera raz?n, que no haya m?s que humo; o puede que la tuviera Vallejo, y Dios est?, pero se haya puesto enfermo; o que Santiago de Chuco se haya vuelto las cuatro paredes de la celda; o estuviera en Par?s con aguacero.Puede que estemos en la mesa de un caf?, o en casa; quiz? vamos en tu coche, en el viejo Percher?n. Puede que no estemos, que lo que pase es que nos est?n siendo. Puede que Quevedo tuviera raz?n, que no haya m?s que humo; o puede que la tuviera Vallejo, y Dios est?, pero se haya puesto enfermo; o que Santiago de Chuco se haya vuelto las cuatro paredes de la celda; o estuviera en Par?s con aguacero.

Puede que no llueva en Par?s.
Puede que en esta tarde, que no es tarde ni tiempo, todos pasen, y ni pregunten, ni nos pidan nada: puede que hayamos muerto un poco.
Puede que Pedro Rojas se haya vuelto P?ramo, tantito.
Puede que masa ya sea s?lo mundo, sin cad?ver.
Puede que el fuego se pronuncie en Trilce.
Puede que Julio V?lez no haya muerto, que est? en un libro que alguien est? escribiendo por las noches, que tampoco son noches.
Puede que todav?a.
Puede que odumodneurtse.


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Edici?n de autor

Prefiero ser un trasgresor de la poes?a,
renegar,
rasgar las vestiduras
de los que la volvieron un poco puta
o sorda.


Quiz? el futuro se encuentre en los posos?
La vida est? en el caf?.


Me gustan las palabras que no niegan lo ajeno,

que disfrutan del otro,
que acogen lo distinto.

Son las que me definen.

O a eso aspiro.


MOTU PROPRIO III

Yo s?lo quiero
y pido
que el amor dure
lo que duran los sue?os.

T?TULO

Ser poeta es ser voz.
Hablo por otros.
Vale.
?Por cu?ntos?
Un aproximado, al menos...

 


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Palbras para Ashraf

Ashraf Fayad naci? en 1980 en Abha (Arabia Saud?) en el seno de una familia de refugiados palestinos procedentes de la Franja de Gaza. Artista pl?stico y comisario art?stico, particip? en varias exposiciones internacionales en representaci?n de su pa?s de adopci?n, entre ellas la Bienal de Venecia (2013). Promovi? el arte saud? contempor?neo en varios ?mbitos y form? parte de la organizaci?n anglo?rabe ‘Edge of Arabia’. En 2014 colabor? en el volumen colectivo ‘Contemporary Kingdom. The Saudi Art Scene Now’ (edici?n de Myrna Ayad, Dubai: Canvas Central, 2014). En el ?mbito literario, es autor del poemario ‘Al-Ta’lim?t bil-d?-khil’ (‘Instrucciones en el interior’; Beirut: Dar al-Farabi, 2008), cuyos versos le acarrearon en 2015 una condena a muerte por apostas?a. En 2016 se le conmut? por pena de prisi?n durante ocho a?os y 800 latigazos.

Este libro colectivo le est? dedicado; con ?l, los autores quieren contribuir a divulgar su caso y claman contra todas las censuras. Los beneficios obtenidos con su venta se destinar?n ?ntegramente a una organizaci?n de defensa de los derechos humanos en Arabia Saud?.

Participan en el volumen Alfredo Gav?n, ?ngel Fern?ndez Ben?itez, Antonio Gamoneda, Antonio Rigo, Arturo Tendero, Ashraf Fayad, Aurora Luque, Beatriz Becerra, Ben Clark, Carlos G?mez, Carlos Jover, Carlos Mart?nez Gorriar?n, Charo Alonso, David Torres, Eduardo Moga, Estrella S?nchez-Marcos, Ezequ?as Blanco, F?lix de Az?a, F?lix Ovejero, Fernando B?ez, Fernando Meg?as, Ignacio Gonz?lez del Rey Rodr?guez, Ignacio Mart?n, Isaac Goldemberg, Isabel Camblor, Jaime Siles, Javier C?naves, Jes?s Ferrero, Jes?s Zome?o, Joaqu?n Leguina, Jordi Doce, Jorge Espina, Jos? ?ngel Barrueco, Jos? Antonio Carre?o, Jos? Luis Pernas, Juan Antonio Gonz?lez Fuentes, Juan Carlos Mestre, Juande Gonz?lez Moyano, Juan L?pez-Carrillo, Juan Luis Calbarro, Julio Marinas, Kepa Murua, Luis Ingelmo, Mar?a ?ngeles P?rez L?pez, Marta Agudo, M?ximo Hern?ndez, Miguel ?ngel Malo, Montserrat Villar, Pon? Pons, Rafael-Jos? D?az, Rafael Morales Barba, Ram?n Garc?a Mateos, Regino Mateo, Ricardo Hern?ndez Bravo, Rom?n Pi?a Valls, Santiago Alfonso L?pez Navia, Santiago Montobbio, Sinesio Dom?nguez Suria, Teresa Domingo Catal?, Tom?s S?nchez Santiago, Tom?s Valladolid Bueno y Vicente Torres.

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